Bolonia, Italia
Entre el 8 de septiembre de 1943 y el 25 de abril de 1945 en Italia las mujeres desempeñaron un papel importante en la resistencia contra los fascistas y los ocupantes alemanes. Desde la oposición silenciosa que expresa su disidencia hacia los nazis y sus aliados a través de gestos simbólicos, hasta actividades más propiamente contrarias – como el sabotaje, la distribución de folletos y prensa clandestina, manifestaciones y huelgas –, hasta la participación en la Resistencia como combatientes en armas, correos, instructoras, propagandistas, organizadoras, enfermeras, una amplia gama de comportamientos y actos dieron sustancia a la resistencia femenina armada y desarmada.
Al no verse presionadas por obligaciones militares, las mujeres tomaron una decisión completamente voluntaria al ingresar a la Resistencia, una asunción consciente de responsabilidad y un acto político que ponía en riesgo la propia vida en la lucha por alcanzar el fin de la guerra, la liberación y contribuir a configurar un nuevo país y una nueva sociedad.
Tras el final de la guerra, el activismo y la participación de las mujeres italianas en el movimiento partisano quedaron en la sombra y no fueron reconocidos en las dimensiones que adquirieron en los años del conflicto, debido a criterios militares establecidos por obtener las calificaciones oficiales como combatientes de la Resistencia, a las normas morales y sociales de la época, a una particular auto-representación de las mujeres partisanas, interpretando su participación y actividades en la Resistencia como algo que debía hacerse y que fue impulsado por decisiones personales más que políticas.
El presente artículo está concebido como una síntesis para lectores no italianos y recorre las diferentes formas en que las mujeres italianas participaron en la Resistencia, teniendo en cuenta los acontecimientos anteriores a septiembre de 1943 y la evolución después del fin de la guerra y la liberación. El trabajo se basa en la historiografía relevante, en testimonios publicados e inéditos de mujeres partisanas, y en el uso de documentos seleccionados.
Between September 8, 1943, and April 25, 1945, Italian women played a crucial role in the resistance against fascists and German occupiers. From silent expressions of their opposition to the Nazis and their allies by means of symbolic gestures to more properly oppositional activities ―sabotage, distribution of leaflets and clandestine newspapers, demonstrations and strikes― through their involvement in the Resistenza as armed fighters, couriers, instructors, propagandists, coordinators or nurses, a wide range of acts and behaviors materialized women's both armed and unarmed resistance.
Freed from military duty, the decision of some women to join the Resistenza was voluntary ―a conscious assumption of responsibility and a political act of putting their own lives at risk in the struggle to end the war, liberate their country and contribute to shaping a new society for their people.
After the end of the conflict, Italian women's activism and participation in the partisan movement was overlooked partially because of the existing military requirements for official recognition as partisans, the moral and social norms of the time and partisan women's own self-representation, seeing their involvement in the Resistenza as something that had to be done and was driven by a personal, rather than political decision.
This paper is intended as a synthesis for non-Italian readers. As such, it traces the different ways in which Italian women became involved in the Resistenza, considering the events prior to September 1943 but also after the end of the war and the liberation of the country. The research is based on relevant historiography, on both published and unpublished testimonies by partisan women and on a selection of relevant documentary sources.
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