RESUMEN Este artículo propone una lectura derridiana del documentalAlgo Quema(2018) de Mauricio Alfredo Ovando, centrándose en la exploración que realiza la película de los archivos familiares y la compleja relación entre la memoria, la historia y la identidad. Al examinar la confrontación del cineasta con el controvertido pasado de su abuelo, Alfredo Ovando Candia, la película expone las tensiones entre las historias personales y las públicas. A través de una perspectiva deconstructiva, el artículo reflexiona sobre cómo la película emplea técnicas cinematográficas para interrogar la naturaleza del archivo.Algo Quemarevela el archivo como un espacio dinámico y disputado donde los recuerdos se construyen y reconstruyen continuamente. La exploración de la película sobre el mal de archivo destaca el potencial destructivo y creativo de la memoria, así como las formas en que individuos y familias lidian con historias difíciles. Aplicando el concepto derridiano de phármakon, el artículo argumenta que la película funciona como una sustancia que opera de acuerdo a la dosis y a quien es inoculada. La capacidad de la película para abrir nuevas posibilidades de comprensión del pasado se ve atenuada por el doloroso proceso de confrontar eventos traumáticos. Propone queAlgo Quemaofrece una reflexión sobre el papel de la memoria en la configuración de nuestras identidades, sobre las formas en las que el pasado continúa acechando el presente y al porvenir.
ABSTRACT This article proposes a Derridean reading of the documentary Still Burn (2018) by Mauricio Alfredo Ovando, focusing on the film's exploration of family archives and the complex relationship between memory, history, and identity. By examining the filmmaker's confrontation with his grandfather's controversial past, Alfredo Ovando Candia, the film exposes the tensions between personal and public histories. Through a deconstructive perspective, the article reflects on how the film employs cinematic techniques to interrogate the nature of the archive. Still Burn reveals the archive as a dynamic and contested space where memories are continuously constructed and reconstructed. The film's exploration of the illness of the archive highlights the destructive and creative potential of memory, as well as the ways in which individuals and families grapple with difficult histories. Applying Derrida's concept of pharmakon, the article argues that the film functions as a substance that operates according to the dose and the recipient. The film's ability to open up new possibilities for understanding the past is tempered by the painful process of confronting traumatic events. It proposes that Algo Quema offers a reflection on the role of memory in shaping our identities, on the ways in which the past continues to haunt the present and the future.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados