París, Francia
Las investigaciones sobre las negociaciones matrimoniales han tendido a presentar a los príncipes herederos como simples objetos de negociación en los asuntos diplomáticos. Esta perspectiva merece ser matizada a la luz del proyecto de matrimonio anglo-aragonés desarrollado entre 1268 y 1285. En efecto, Pedro de Aragón, seguido por su hijo Alfonso, se erigen en actores centrales de dichas negociaciones. El artículo examina el papel activo que algunos herederos reales pueden desempeñar en el ámbito de la diplomacia. Esta función se desarrolla en paralelo con el establecimiento del principio de sucesión en la Corona de Aragón durante el siglo XIII, que transforma la figura del príncipe heredero en una encarnación del porvenir de la dinastía. Su participación en los asuntos diplomáticos permite, por tanto, prepararlo para su futuro papel de rey, pero también concebir las acciones diplomáticas en la larga duración de la dinastía, más allá de la mera extensión de un reinado.
Les recherches sur les négociations matrimoniales ont eu tendance à présenter les princes héritiers comme de simples objets de négociation dans les affaires diplomatiques. Cette perspective mérite d’être nuancée à la lumière du projet de mariage anglo-aragonais conduit sur la période 1268-1285. En effet, Pierre d’Aragon suivi de son fils Alphonse sont des acteurs centraux dans ces négociations. L'article étudie le rôle actif que certains héritiers royaux peuvent jouer dans le domaine de la diplomatie. Cette fonction se développe en parallèle de l’établissement du principe de succession dans la Couronne d’Aragon au XIIIe siècle qui transforme la figure du prince héritier en une incarnation du futur de la dynastie. Sa participation aux affaires diplomatiques permet dès lors de le préparer à son futur rôle de roi, mais également d’envisager les actions diplomatiques dans le temps long de la dynastie, au-delà de la simple durée d’un règne.
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