Senhora da Saúde, Portugal
Este artículo propone una reflexión sobre el trabajo social desde los aportes del pensamiento decolonial, argumentando que la escucha y el habla éticas son herramientas estratégicas para desmontar los procesos de deshumanización impuestos por la modernidad/colonialidad. Para comprender estos procesos, recurro al análisis macrosociológico de largo período histórico de acuerdo a Fernand Braudel y utilizo el concepto de colonialidad de Aníbal Quijano para explicar las consecuencias actuales de una estructura de dominación y explotación de raza/etnia, género, sexualidad y clase que comenzó con el colonialismo. El marco temporal se encuentra atravesado por la concepción fanoniana, según Grosfoguel, de que las construcciones sociales de la modernidad definen las líneas divisorias de la humanidad. Sobre la línea, en la “zona del ser”, están las personas reconocidas como humanas y debajo de esta, en la “zona del no ser”, están las clasificadas como subhumanas. Esta división funciona como elemento estructurante de la exclusión y subordinación de personas, pueblos y culturas. La idea central de la reflexión defiende que la “zona del no ser” atraviesa y constituye el territorio de intervención de trabajadores sociales y que, entendiéndola en su complejidad, orienta la cotidianeidad de la profesión en la construcción de relaciones humanizadas. El ensayo concluye entendiendo que, como instrumento teórico y metodológico, la articulación del habla y escucha éticos en el trabajo social con un proyecto político decolonial puede revelarse como uno de los espacios de construcción de humanidades y de combate a la producción y reproducción de las “zonas del no ser”.
This article proposes a reflection on Social Work from the perspective that ethical listening and speaking are strategic tools in confronting the dehumanization processes imposed by modernity/coloniality. To understand these processes, I use the macro-sociological analysis of the long historical period according to Fernand Braudel and use the concept of “coloniality of power” by Aníbal Quijano to explain the current consequences of a structure of domination and exploitation of race/ethnicity, gender and class that began with colonialism. The contextual framing is mediated by the Fanonian conception that the societal constructions of modernity define dividing lines of humanity. Above the line, in the “zone of being”, are beings recognized as human and under it, in the “zone of not being”, are those classified as sub-humans. This division works as a structuring element for the exclusion and subordination of people, peoples and cultures. The central idea of the reflection defends that the “zone of not being” crosses and constitutes the territory of intervention of social workers and that, understanding it in its complexity guides the daily life of the profession in the construction of humanized and emancipatory relationships. This essay concludes the meaning that, as a theoretical and methodological instrument, the articulation of listening and ethical speech in Social Work with a decolonial existential political project may prove to be one of the spaces for the construction of humanities and combating the production and reproduction of "zones of not being”.
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