Curro Inza, arquitecto miembro del Organicismo madrileño, desarrolló una primera etapa de construcciones fabriles que terminó en 1966 con la construcción de la primera fase de la fábrica de embutidos de Segovia. Pero existe una segunda etapa de proyectos industriales aún desconocidos y por estudiar. Tras terminar Segovia, se traslada al año siguiente a trabajar y enseñar en Pamplona. Y desde allí dejará escritas una serie de reflexiones sobre cómo enfrentarse al proyecto fabril. Reflexiones que determinarán los proyectos de la segunda etapa fabril que incluye la ampliación de Segovia y varias fábricas construidas en Navarra. En ellas el arquitecto desarrolla asuntos como el interés por lo metálico, lo epidérmico y las estructuras ligeras de grandes luces que hasta el momento no había utilizado. Estos proyectos sirven para conocer la obra completa del autor pues las fábricas navarras son, hasta día de hoy, un conjunto de proyectos desconocidos, en parte debido a que la repentina muerte del autor limitó su difusión y conocimiento.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados