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Desarrollo del perfil de competencias del tutor de las prácticas clínicas de enfermería

  • Autores: Mª. Teresa Argüello López
  • Directores de la Tesis: Ana María Palmar Santos (dir. tes.), María Carmen Sellán Soto (dir. tes.)
  • Lectura: En la Universidad Autónoma de Madrid ( España ) en 2017
  • Idioma: español
  • Tribunal Calificador de la Tesis: Azucena Pedraz Marcos (presid.), Manuel Serrano (secret.), Antonio Vázquez Sellán (voc.), Víctor M. González-Chordá (voc.), José Ramón Martínez Riera (voc.)
  • Materias:
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  • Resumen
    • La respuesta de la universidad ante la demanda de la sociedad actual, basada en él conocimiento, debe garantizar una formación integral del alumno. Esta necesidad de adaptación a una sociedad del conocimiento, impulsó la creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) como el mecanismo para introducir los cambios necesarios en la Universidad. Estos cambios vienen reflejados en un modelo educativo por competencias, donde ambos sistemas educativo y laboral convergen. De manera que la formación práctica adquiere una mayor dimensión en todas las disciplinas, siendo la figura del tutor o tutora de prácticas, en el centro de trabajo, una nueva figura a incorporar en el proceso de educación superior. La tutoría se presenta en las nuevas propuestas del EEES, como un elemento básico de excelencia educativa en sus diferentes formas: académica, personal y profesional; y en sus distintas manifestaciones: individual, grupal o entre iguales. Desde esta perspectiva se puede definir la tutoría universitaria como una actividad de carácter formativo que incide en el desarrollo global del alumno.

      Los nuevos planes de estudio incorporan las prácticas clínicas como una asignatura independiente y por tanto, la necesidad de aprender en un entorno clínico con profesionales expertos. Pero esto, no siempre garantiza el aprendizaje del estudiante, y se ha convertido desde sus inicios un elemento de reflexión. La forma de entender la relación entre el conocimiento y la práctica profesional, ha tenido una evolución que va desde un modelo que pone el acento en el aprendizaje práctico experiencial a un modelo reflexivo sobre la práctica que está centrado en la relación dinámica entre el conocimiento profesional y la acción. Para que el alumno aprenda, es necesario que el tutor o tutora le inculque la necesidad de reflexionar desde la teoría sobre las experiencias que va a vivir en el entorno de la práctica clínica. A través de estas intervenciones el alumno dará significado a sus acciones y elaborará una construcción del entorno y de su papel, dentro del mismo, como futuro profesional con una identidad profesional. La intervención llevada a cabo por el enfermero o enfermera, junto al alumno, en este contexto de acción cuidadora es el núcleo del aprendizaje clínico.

      El aprendizaje del cuidado requiere de una mirada que va más allá de una enseñanza lineal de técnicas y procedimientos. El tutor de práctica clínica, debe acompañar al alumno desde la complejidad y riqueza en matices del cuidado, ya que compleja es la respuesta de la persona a las situaciones y experiencias de salud y complejo es el contexto en el que se realiza el cuidado al individuo y familia. Este es el momento de hacer un “todo” de los diferentes y fragmentados conocimientos que recibe el alumno.

      La figura del tutor se convierte en una de las piezas clave y por ello es necesario definir sus actividades así como sus propias competencias que guiarán y regularán su quehacer en el ámbito de la formación de futuros profesionales.

      OBJETIVO Determinar las principales actividades y competencias que ha de tener un tutor o tutora de prácticas clínicas en el grado de enfermería en centros asistenciales de la Comunidad de Madrid METODO Estudio descriptivo de corte transversal, enmarcado en un enfoque cuantitativo.

      Ámbito y población de estudio: El estudio está compuesto por tres grupos de sujetos que proceden de diversos contextos educativos como son: la red de Sanidad Pública tanto Atención Primaria como Especializada y la Universidad pública y privada de la Comunidad de Madrid.

      La población de estudio está compuesta por: enfermeras y enfermeros tutores de prácticas clínicas de enfermería; alumnas y alumnos tanto procedentes del antiguo plan de estudios (Diplomatura de Enfermería) como del actual Grado de Enfermería, y profesoras y profesores del Grado de Enfermería que imparten docencia en Universidades públicas y privadas de la Comunidad de Madrid.

      Variables e instrumentos.

      - Variables relacionadas con el estudio. Actividades: todas aquellas acciones que debe realizar el tutor de práctica clínica relacionadas con la formación práctico-clínica del alumnado de enfermería. Competencias: cualidades, características, rasgos, atributos, que debe poseer el tutor de prácticas clínicas, correspondiente a la función docente.

      - Variables Socio-demográficas: edad y sexo - Variables laborales: años de experiencia laboral, años de experiencia docente, nivel en el que desempeña su puesto de trabajo, años de experiencia en la docencia universitaria, tipo de universidad (pública o privada), categoría académica.

      Las técnicas e instrumentos utilizados para la recogida de datos han sido: Panel de expertos en el caso de los profesionales de la asistencia y los estudiantes y cuestionarios con preguntas abiertas para el profesorado universitario.

      RESULTADOS Han participado un total de 870 sujetos (510 tutores clínicos, 329 alumnos y 40 profesores). Se han seleccionado 32 actividades de las cuales, las 4 actividades con un mayor consenso son: La evaluación continua con un 98,29%, la acogida del alumno en la unidad a alcanzado un 86,91%, la actividad de enseñar con evidencia (65%), seguida de la actividad de fomentar la autonomía del alumno (50,70%). Entre un 30% y un 49%, se encuentran actividades como: motivar al alumno, planificar el aprendizaje y enseñar basándose en los objetivos de aprendizaje del aluno. En cuanto a las competencias seleccionadas, los tres grupos coinciden en que entre las competencias imprescindibles del TPCE, se encuentran: El conocimiento disciplinar actualizado (87,59%), capacidad docente (49,16%), capacidad de comunicación (46,89%), autocontrol (45,05%), entre un 20% y un 45% se encuentran las competencias de flexibilidad, asertividad y capacidad de autocontrol. En dos de los tres grupos ha habido coincidencia en que el TPCE además de las competencias mencionadas también ser: responsable, objetivo, respetuoso, empático, exigente, debe saber tomar decisiones en equipo, solucionar problemas, tener motivación docente e investigadora, presentar una conducta ética, liderar el proceso de formación de la práctica clínica, saber “aprender a aprender” y ser integrador y conciliador dentro del equipo.

      CONCLUSIONES La metodología con Paneles de experto, se presenta como la estrategia idónea para definir y desarrollar perfiles competenciales en este ámbito.

      Tomando como referencia los objetivos planteados, los resultados obtenidos y la discusión en la que se ha tenido en cuenta la evidencia sobre el tema planteado, se ha llegado a las siguientes conclusiones: Se ha desarrollado un marco de comprensión propio del término competencia que ha permitido articular todo el trabajo análitico de la investigación. Las actividades y competencias extraidas de la recogida de datos apuntan a un consenso mayoritario entre los tres grupos de población escogidos, poniendo de relevancia aspectos centrales como la acogida, la evaluación continua y las habilidades de comunicación como parte sustancial del proceso de tutorización.

      ABSTRACT The university’s response to the current knowledge society must guarantee a comprehensive education for students. This need to adapt to the knowledge society drove the creation of the European Higher Education Area (EHEA) as the mechanism to introduce the necessary changes into universities. These changes are reflected in a competency-based education model, where education and work systems converge. Practical training thus becomes more important in all disciplines, and the figure of workplace vocational tutor also emerges as an academic post in higher education. Tutoring is featured in the new EHEA proposals as a basic element of educational excellence in its various forms: academic, personal and professional, and in its different manifestations: individual, group and between peers. From this perspective, we can define university tutoring as a training activity that affects the student’s overall development.

      The new curricula feature clinical practices as an independent subject and, therefore, the need to learn in a clinical setting with expert professionals. But this does not always guarantee students’ learning and has given food for thought since its inception. The way to understand the relationship between knowledge and professional experience has evolved from a model that emphasizes experiential, practical learning to a thoughtful model that focuses on the dynamic relationship between professional knowledge and action. In order for students to learn, the tutor will need to instil the need to reflect from a theoretical standpoint on the experiences that they will go through in the real-life clinical practice environment. Through these efforts, students will give meaning to their actions and will build their environment role within it as a future professional with a professional identity. The core of clinical training is the intervention carried out by the nurse, together with the students, in this nursing context.

      Learning nursing requires more than a linear teaching of techniques and procedures. The clinical practice tutor must guide students through the complexity and richness in nuances of care, since people’s responses to health situations and experiences are complex and the context in which care is provided to individuals and families is also complex. This is the moment to paint a “complete picture” of the different and fragmented knowledge the student receives.

      The tutor becomes one of the key components and it therefore becomes necessary to define their activities as well as their own competencies that will guide and regulate their work in the field of training future professionals.

      OBJECTIVE To determine the main activities and competencies for a clinical practice tutor in the nursing degree offered for Community of Madrid health care centres METHOD Descriptive cross-sectional study, framed in a quantitative approach.

      Study scope and population: The study comprises three groups of subjects that come from different educational contexts such as: the Public Health network, for Primary and Specialised Care, and public and private universities in the Community of Madrid.

      The study population consists of: nurses involved in nursing clinical practices; students both from the old curriculum (Nursing Diploma) and the current Nursing Degree, and professors from the Nursing Degree who teach in public and private Universities in the Community of Madrid.

      Variables and instruments.

      - Variables related to the study. Activities: all the efforts that must be performed by the clinical practice tutor related to the practical-clinical training of nursing students. Competences: qualities, characteristics, traits, attributes, etc. which the clinical practices tutor must possess, in keeping with the teaching function.

      - Socio-demographic variables: age and sex - Work variables: years of work experience, years of teaching experience, job category, years of experience in university education, type of university (public or private), academic category.

      The techniques and instruments used for data collection have been as follows: Panel of experts for nursing professionals and students and surveys with open questions for university faculty.

      RESULTS A total of 870 subjects participated (510 clinical tutors, 329 students and 40 professors). 32 activities have been selected, of which the 4 activities with the highest consensus are: Ongoing evaluation with 98.29%, the student's reception in the unit with 86.91%, evidence-based teaching with 65%, followed by the activity of promoting student autonomy with 50.70%. At between 30% and 49% we see activities such as motivating the student, planning the lessons and teaching based on the student's learning objectives. In terms of the competences selected, the three groups agree that the essential competencies for the nursing clinical practice tutor (NCPT) include: up-to-date disciplinary knowledge (87.59%), teaching skills (49.16%), communication skills (46.89%), self-control (45.05%), and flexibility, assertiveness and self-control (between 20% and 45%). Two of the three groups agreed also that the NCPT, in addition to the above mentioned competences, should also be responsible, objective, respectful, empathetic, demanding, team player, problem solver, be motivated as a teacher and researcher, ethical, lead the clinical practice training process, “learn to learn” and be integrative and conciliatory within the team.

      CONCLUSIONS The expert panel methodology is presented as the ideal strategy to define and develop competency profiles in this field.

      Taking as a reference the objectives presented, the results obtained and the discussion in which the evidence on the subject has been taken into account, the following conclusions have been reached: A proprietary framework for understanding the term has been developed that has made it possible to structure all the analytical work for the research. The activities and competencies extracted from the data collection point to a majority consensus among the three selected population groups, emphasising central aspects such as reception, ongoing evaluation and communication skills as a substantial part of the tutoring process.

      KEYWORDS: Competency-Based Education, Competencies, Mentors, Nursing Teachers, Clinical Competence


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