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Leonardo da Vinci y España: su recepción conceptual y técnica desde el Renacimiento hasta las Vanguardias.

  • Autores: Juan José Romero Heredia
  • Directores de la Tesis: Emilio Gómez Piñol (dir. tes.)
  • Lectura: En la Universidad de Sevilla ( España ) en 2011
  • Idioma: español
  • Número de páginas: 1224
  • Enlaces
  • Resumen
    • El trabajo de investigación que presentamos pretende reconocer en el conjunto de la obra teórico-artística española el profundo influjo de los modelos artísticos e intelectuales aparecidos y difund idos en la producción de Leonardo da Vinci.

      Por tanto, partimos de un novedoso punto de vista metodológico que podría formalizarse como la sistemática exploración de las relaciones dinámicas que se establecen en un ámbito cultural mediante la recepción de una tradición o legado plástico que se manifiesta por su singular trascendencia.

      Así, la nombrada influencia leonardesca se interrelacionará y trasformará en la práctica teórico-artística hispana dando lugar a nuevos fenómenos y fértiles realizaciones culturales que, no obstante, permiten, mediante una aplicación de estirpe herméutica, la clarificación del proceso creativo español.

      Partimos, consiguientemente, de un empleo a la Historia del Arte de las líneas de pensamiento proveídas por las reflexiones hermenéuticas y de la posterior Estética de la recepción, para abordar el estudio cambiante y, sin embargo, invariable en sus líneas básicas de la recepción de las tradiciones vincianas en el ámbito cultural hispano. El marco de la investigación se extiende, pues, desde el Renacimiento hispano hasta el mundo de las vanguardias, amplio margen temporal que nos permite comprobar como las tradiciones leonardescas van mutando y metamorfoseándose para ser significativas en el mundo español y, para, por otro lado, mostrar como, simultáneamente, hay un conjunto de temas y problemáticas que permanecen inmutables en el devenir temporal, dando, con ello, un eje de rotación estable y consistente a la recepción del conjunto de estas tradiciones.

      La consistencia de la integración del leonardismo en el arte español se articula y percibe mediante el doble desarrollo de la propia producción vinciana. Las relaciones entre literatura y artes figurativas, enunciadas teóricamente a través del dictum horaciano del Ut pictura poesis, que en el mundo leonardesco se manifiestan, básicamente, en el primer capítulo de Codex Urbinas 1270, se despliegan, bajo el signo vinciano, elaborando un largo camino que recorre la tratadística de los siglos modernos hasta su postrera manifestación en la visión inteligente y original dada por Salvador Dalí.

      Otro de los temas persistentes de la recepción vinciana se reconoce en el mundo, riquísimo e insondable, de los afectos humanos y su representación, los llamados moti d�animo que, provenientes del universo creativo vinciano, alcanzó suma importancia en el arte hispano, insertándose en el mismo con una fuerza e intensidad que, igualmente, llegan desde Velázquez a, una vez más, el propio Dalí.

      No obstante, en el campo de la representación de los movimientos del alma, que el creador florentino consideraba como tarea máxima del artista, y que incesantemente recordaremos a lo largo de nuestra investigación, Da Vinci propone una inteligente teoría del gesto de profundas consecuencias para el desarrollo posterior de la gestualidad en las artes plásticas.

      Los ademanes y expresiones que Leonardo plantea en su obra, tanto pictórica como teórica, presentan una doble raíz, que, en cierta manera, aclaran una parte de la fascinación que el maestro de Anchiano ejerció sobre sus contemporáneos y sobre las generaciones futuras.

      Evidentemente, fue en la famosa Cena del monasterio milanés de Santa María de las Gracias donde un ya maduro Leonardo ideó y mostró, de manera más directa, la teoría de los moti d�animo.

      Realizado un elenco de las acciones que los participantes en el evento ejecutan nos daremos cuenta, o más bien, se nos impone un gesto, a nuestro entender, diferente. Santo Tomás mira fijamente al Salvador y apunta con un gesto indicador hacia el cielo. El gesto del apóstol, como se confirmará en la investigación, se convirtió en uno de los más característicos del artista de Vinci y en uno de los más imitados por los creadores que tomarán inspiración en las producciones del maestro florentino.

      Sin embargo, el citado gesto se diferencia, radicalmente, del resto de movimientos que la mayor parte de los apóstoles ejecuta en el Cenáculo milanés. Leonardo, con una intuición magistral, supo ver la importancia del dedo que indica unido a una mirada penetrante dirigida hacia el espectador, como ocurre, por ejemplo, con el ángel de la Virgen de las Rocas parisina o con el San Juan insito en el mismo museo.

      La relevancia de este descubrimiento gestual vinciano se manifestó con evidencia en el entusiasta visible seguimiento reconocible en la posterior actividad artística. La razón de esta afirmación se justifica por la genial intuición del artista, que percibió una diferencia significativa entre la actitud indicada y el resto de las actitudes que se implican en la teoría de los moti d�animo.

      La premonición vinciana, curiosamente, se ve avalada por las recientes investigaciones que se interesan por la semántica del gesto y que aíslan la acción humana de la indicación como el acto que remite a una específica actuación humana que nos separa de cualquier otra rama del mundo animal.

      Leonardo, aconseja y minuciosamente desarrolla de una manera prodigiosa la mímica humana pero, quizá, su marca más exclusiva es ese gesto de apuntar que aparece con inusitada frecuencia en sus dibujos y obras pictóricas y que, asumido por la tradición artística que de él parte, adquiere tal éxito y divulgación en su uso que nos hace casi olvidar donde está el origen del motivo.

      La investigación que presentamos ofrece un análisis de la creatividad leonardesca, creatividad que asume estratos diversos que se imbrican y dirigen en tantos sentidos e intereses que, como veremos, multiplican la complejidad y comprensión de la recepción de la tradición vinciana en el arte y la literatura artística española. Así pues, los grados de lectura y estudio alcanzan tal sutilidad que es conveniente mantener la perspectiva de todo el proceso para poder intuir la importancia de esta recepción en el arte hispano.

      Siguiendo estos presupuestos metodológicos hemos podido constatar que el devenir de la recepción vinciana en el arte español muestra momentos realmente sobresalientes y hasta la presente investigación inéditos. Nos estamos refiriendo con esta afirmación al estudio que presentamos del influjo de las ideas y tradiciones vincianas en la Sevilla de los siglos XVI y XVII, especialmente, en la obra tanto teórica como pictórica de Francisco Pacheco, autor de El Arte de la Pintura, donde en términos comparativos con la literatura artística contemporánea aparecen citados literalmente hasta una veintena de consejos vincianos.

      Igualmente, otro de los ejes que construye nuestra investigación es la original recepción de Leonardo en el arte contemporáneo, con una focalización especial en su posición durante las Vanguardias artísticas de la primera mitad de la pasada centuria. Salvador Dalí, artista surrealista impenitente, ocupará una parte importante de esta investigación que subraya la presencia inequívoca del maestro florentino en las reflexiones, escritos y obra artística del creador de Figueras.

      Este amplio eje cronológico, como tendremos ocasión de ver, vuelve a reafirmar la trascendencia de la recepción vinciana en el arte español siempre unida a un desdoblamiento teórico-práctico que renueva siempre con originalidad las sempiternas facetas de la influencia leonardesca.

      Finalmente, presentamos, como nueva base documental un conjunto de anexos que introducen anotaciones artísticas que Leonardo incluyó en los famosos Manuscritos de Madrid y que hasta el presente trabajo habían pasado desapercibidas; una antología de escritos relacionados con las corrientes modernistas y decadentistas de finales del siglo XIX y los inicios del siglo XX que inciden en la importancia del leonardismo en estas tradiciones artísticas. Igualmente, las declaraciones y comentarios que el genio de Vinci provocó en la pluma de Salvador Dalí y las anotaciones que este creador hizo en el volumen que poseía sobre del Tratado de la Pintura en la edición francesa de Sâr Péladan se presentan, por su trascendencia, en sendos anexos y, en fin, un último complemento documental que hemos dedicado a ofrecer las citas y comentarios que la recepción vinciana evoca en los escritos de Eduardo Dieste, escritor y teórico que con sus reflexione estéticas, hoy día olvidadas, nos recuerda, una vez, más la consideración que las ideas leonardescas mantienen en el complejo mundo de las vanguardias históricas Terminamos estas consideraciones preliminares recordando que la misma ha sido posible gracias a la visita, consulta y estudio que el autor de la misma ha podido realizar a lo largo de estos años de trabajo en los principales museos y bibliotecas españoles y de los centros artísticos europeos más representativos en su relación con el leonardismo, de los que son ejemplos representativos el Museo y Biblioteca de la Ambrosiana de Milán, La Biblioteca Leonardiana de Vinci o el Centro de Estudios Dalinianos en Figueras.

      No obstante, en la elaboración de la presente tesis doctoral he contado en todo momento con la dirección, el apoyo y el sabio consejo del Dr. D. Emilio Gómez Piñol, cuyo ánimo y comprensión resultaron estímulos indispensables en estos años de investigación.

      Por último, mi trabajo nunca hubiera podido desarrollarse sin la benevolencia y colaboración de mi esposa Cristina y de mis hijas Marina y Ana, que durante este tiempo compartieron conmigo la pasión por el leonardismo.


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