En los jardines minimalistas, el énfasis en líneas nítidas, la forma pura y un profundo sentido del espacio están comenzando a ser cada vez más populares, sobre todo entre aquellos que desean un lugar tranquilo donde poder descargarse de las tensiones de una vida demasiado ajetreada.
El famoso paisajista Christopher Bradley-Hole ha seleccionado los mejores jardines minimalistas de todo el mundo, de todos los tamaños, tanto urbanos como rurales. Bradley-Hole examina los motivos de inspiración que se esconden detrás de cada jardín, para explicar cómo la comprensión del espacio y de las proporciones pueden combinarse con un uso inteligente e imaginativo de los materiales y plantas. Bradley-Hole demuestra cómo los mejores jardines son aquellos que se relacionan del modo más cuidadoso al mismo tiempo con la casa a la que están asociados y con el paisaje (también urbano) en el que se sitúan.
Se introduce aquí la filosofía del minimalismo, con referencias a la arquitectura, al interiorismo y al estilo de vida contemporáneo. La primera parte del libro trata de cómo las nuevas tendencias mundiales han llevado a un estilo de plantaciones consciente desde el punto de vista ecológico, el camino perfecto para el jardín moderno. Se presentan aquí jardines singulares organizados en capítulos temáticos, entre los cuales se cuentan la casa ampliada, patios y jardines traseros, jardines en azoteas, estanques y jardines acuáticos, jardines rurales y jardines paisajistas. Entre los diseñadores y arquitectos que aparecen en el libro se encuentran Tadao Ando, John Pawson, Charles Jencks, Martha Schwartz y Seth Stein. Al final del libro se ofrece además una guía práctica de materiales adecuados y más de cien plantas para la creación de un perfecto jardín minimalista.
| Extracto de la introducción: 'Introducción Existe una nueva forma de hacer jardín que expresa perfectamente el talante de nuestros tiempos. El jardín minimalista es contemporáneo, pero a la vez de ideas enraizadas en la tradición del pasado, caminando a la par que la tecnología y haciendo el mejor uso de los materiales naturales. El jardín minimalista es emocionante (y puede ser imponente), y aún puede rezumar tranquilidad y descanso. Puede ser simple, pero también ocultar un tesoro de sutileza y complejidad y al mismo tiempo ser profundamente simbólico. Puede formar un trasfondo perfecto y silencioso para las plantaciones, y ser además variado y utilizar el espacio y la luz de un modo dramático. El jardín minimalista constituye un escenario espléndido para una amplia gama de plantas de cualquier lugar del mundo, que pueden cultivarse del modo más naturalista y ecológico. El jardín minimalista es, en fin, igualmente relevante para las culturas y tradiciones occidentales y orientales. 'Menos es más'. En 1959 el célebre arquitecto alemán Ludwig Mies van der Rohe utilizó estas tres palabras para describir uno de sus proyectos americanos entonces en curso. A pesar de aprehender la esencia de la filosofía del proyecto minimalista, esta afirmación, publicada en el Herald Tribune de Nueva York, debió parecer en aquel entonces una idea extraña. Una expresión puede ser más elocuente que dos. Cabe preguntarse si Mies se refería a la necesidad de eliminar una idea de un proyecto para mejorarlo. En realidad no, ya que Mies apelaba a algo más que a la moderación. Mies quería decir que si se reducen las ideas, en ese caso, cada una de ellas tiene que ser mejor que la anterior. Y es que sólo si las ideas son verdaderamente excepcionales será posible destilarlas para crear algo único y especial. El minimalismo puede ser algo totalmente moderno, gozoso y refrescante, como si simbolizara un nuevo renacer. Así, no resulta sorprendente que los que tienen una visión más amplia busquen además una nueva actitud ante el jardín que sea relevante para el resto de sus experiencias. Ven los beneficios de la técnica, pero también están en contacto con sus facetas emocionales y artísticas. Buscan jardines que reflejen y subrayen sus experiencias vitales. Aquellos que trabajan para lograr su potencial total no quieren volver a un pastiche del pasado en el ambiente de la jardinería. Están intentando encontrar una nueva expresión, relajante y al mismo tiempo que estimulante, pero sobre todo relacionada con sus experiencias y metas. Ha llegado pues el mundo tranquilo del jardín minimalista, moderno, de energía creativa en equilibrio.' |
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