La adrenalina tiene el aspecto de pequeños cristales blancos poliformos; si se combina con el ácido clorhídrico forma el cloruro, que es la sal medicamentosa empleada en solución al 1 por 1000. Sobre las mucosas es intensamente isquemiante; si se le añade cloretona al 1 por 200, o si se usa tras la aplicación de cocaína, la adrenalina es totalmente anestésica. Sus aplicaciones médicas no son precisas; algunos autores la emplean en cardiopatías mitrales y en la miocarditis, en el síncope clorofórmico, la enfermedad de Addison, el bocio exoftálmico, el escorbuto, los envenenamientos por morfina y estupefacientes, las hematemesis, las hemoptisis y las hematemias.
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