La tecnología permite la resignificación de particularidades y experiencias de diversos grupos poblacionales, posibilitando la transformación del mundo. El ejercicio de la ciudadanía controvierte con los antiguos conceptos de público y privado, representación y participación, la política y lo político. La tecnología ha transformado y globalizado la comunicación de los grupos de resistencia y de los ciudadanos transformando la vida cotidiana, el derecho al acceso de información y la libertad de expresión.