En este trabajo se analizan los problemas éticos que plantea 12 inclusión en los ensayos clínicos de la población mayor de 65 años, as como, por contra, los que pueden derivar de su exclusión de los mismos. Los ancianos constituyen un grupo de población en constante crecí miento. Esta circunstancia se debe agradecer en gran medida a los avance médicos. Sin embargo, y paradójicamente, la participación de las persona mayores de 65 años en los ensayos clínicos es escasa. Sobre todo en aque llos que se clasifican como inespecíficos, es decir, los que no van dirigido: preferentemente a la población anciana. Los motivos de esta exclusión se pueden encontrar en los problemas que pueden provocar su participación tanto de índole económica (seguros) como los derivados de la propi; investigación. Es evidente que en esos conflictivos tramos de edad, la pos¡ bilidad de uno o más fallecimientos en los grupos investigados es un luce so esperable, lo que podría alargar el tiempo necesario para hacer acepta ble el ensayo clínico. Por último, también hay que señalar la reticencia de este grupo de población a participar en el ensayo clínico. Por otra parte el caso de ensayos clínicos específicos en los que, obligatoriamente, se debe recurrir a la colaboración de los ancianos, plantea problemas ético; particulares, como el consentimiento o la distanasia, que también se anali zan en el presente trabajo.
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